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¿Teletrabajas en un tu dormitorio?



Saca el espacio de trabajo de tu dormitorio, producirás más y dormirás mejor.

Por el simple hecho de teletrabajar, se hace difícil «desconectar» del trabajo. Si además lo haces desde tu habitación, aunque tengas un dormitorio gigante y definas un espacio específico para tu lugar de trabajo, debes saber, que trabajar en el mismo lugar que duermes, no es una buena idea.


“Si teletrabajas en tu dormitorio, es muy probable que desde que te levantes, te pongas a trabajar pero que cuando te acuestes, no puedas dormir .”


Tanto si teletrabajas o si eres freelance o emprendedor y trabajas desde casa, es esencial que pongas en marcha una serie de rituales y que crees un espacio dedicado, que te van a ayudar a distinguir cuándo estás en «modo trabajo» y cuándo no.


Si no creas estas fronteras en tu espacio, es muy posible que el «modo trabajo» se acabe solapando con tu vida personal y familiar, generando ansiedad y estrés y puede que hasta roces y malestar, tanto a ti como a las personas con las que convives, así como a las personas con las que te relacionas laboralmente desde tu casa; ya sean jefes, compañeros, clientes, proveedores, etc.

Evitar que esto ocurra, depende de llevar a cabo unos pequeños ajustes que puedes poner en práctica desde ya con los siguientes consejos:


  • Elige un lugar específico de trabajo. Fundamental que sea fuera de tu dormitorio.


Si teletrabajas en tu dormitorio, es muy probable que desde que te levantes, te pongas a trabajar. También que trabajar sea lo último que hagas antes de meterte en la cama y puede que hasta altas horas de la noche. Pero también es muy probable que cuando te acuestes, no puedas dormir .


Esto se debe a que no será fácil desconectar y seguirás pensando en tu trabajo, las tareas para el día siguiente, etc. Si no duermes bien, tendrás sueño durante el trabajo y será muy tentador meterte en la cama en cualquier momento para una pequeña o gran siesta. Como puedes sospechar, este bucle solo puede llevarte a dormir mal y ser poco productivo.


  • Asegúrate de que nuevo lugar de trabajo, esté perfectamente equipado y de que cuentes con lo necesario para rendir bien.

La luz adecuada, buena conexión telefónica y de wifi, una silla cómoda, etc. Y también asegúrate de que dispongas de todo lo necesario en ese espacio para desarrollar tu actividad laboral en él (Ejm. teclado ordenador, material de oficina, de papelería, impresora…) sin tener que desplazarte a otras habitaciones de la casa.


Así ganarás tiempo, evitarás distracciones y en definitiva, serás más eficaz y productivo.


  • Haz saber a la gente que convive contigo, que durante ese horario, no estás disponible.


Para que lo respeten, es importante que tú seas el primero y más escrupuloso en su cumplimiento, tanto durante las horas de «modo trabajo» como en las de «modo casa».


Debes desconectar y dedicar las horas de no trabajo a tu hogar, familia, etc. Si les dedicas tu atención fuera del horario laboral, a ellos les será más fácil no interrumpirte cuando estés trabajando.


  • Cuida tu salud física y mental.


No por estar en casa tienes que descuidar aspectos tan importantes como la actividad física, la nutrición o el sueño.


Cuando estés fuera de tu horario de trabajo, sal del espacio de trabajo y realiza el resto de actividades como harías si no trabajaras en casa. Respeta tus horas de sueño.


Entre los síntomas de la carencia de sueño, se encuentran la ralentización en los procesos de pensamiento, los déficits de memoria o la toma de malas de decisiones.


Separar completamente tu lugar y rol de trabajo de tu espacio para dormir, contribuirá a que duermas y trabajes mejor.


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